Los que pasan

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El arte como herramienta de esperanza

El Pabellón Nacional de Panamá emerge como un eco profundo de las huellas perdurables que la migración deja en las personas y en su entorno. Bajo el título de “Surcos: En el cuerpo y en la tierra”, esta exposición refleja la crisis migratoria actual, con un enfoque particular en el contexto de Panamá. Por su posición geográfica que ofrece un puente entre continentes y un paso expedito entre dos océanos, Panamá siempre ha sido un lugar de tránsito, comercio y contacto cultural. Es un país moldeado por la llegada y el paso de personas desde la época precolombina, durante el periodo colonial y debido a la construcción y administración de su famoso canal interoceánico.  

Panamá ha recibido la atención del mundo debido al enorme movimiento de refugiados y migrantes por la selva del Darién, la peligrosa jungla tropical de unos 26,000 km2 entre Colombia y Panamá.

El Darién es el único punto donde de la carretera Panamericana que conecta el continente se interrumpe. Cruzar el Darién es una travesía desgarradora – sin carreteras, infraestructuras ni servicios; sin seguridad ante la violencia, los peligros o abusos– por donde pasan refugiados y migrantes que se dirigen hacia el norte del continente. Solo en el año 2023, cruzaron el Darién más de 520,000 personas, 22% de ellos niños, huyendo situaciones de violencia y condiciones socioeconómicas adversas que los impulsan a cruzar por unas de las zonas más peligrosas del mundo.

¿Sabías que?

Solo en el año 2023, cruzaron el Darién más de 520,000 refugiados y migrantes. El 78% eran adultos, el 22% niños y adolescentes. Venezuela, Ecuador, Haití, China y Colombia* son las principales nacionalidades que están emprendiendo este viaje.

En 2023, Panamá registró el paso de 113,180 niños y niñas y más de 1,000 mujeres embarazadas a través de la selva del Darién, de un total de 520,085 personas de más de 70 nacionalidades en tránsito por esta vía. *Fuente: Servicio Nacional de Migración de Panamá

En 2023, según el ACNUR, el 61% de los entrevistados viajaban con sus familias a través de la selva del Darién. El 11% reportó acompañar a sobrevivientes de violencia, mientras que el 9% viajaba con mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, y otro 9% con personas con enfermedades críticas o crónicas.

 

 

La mayoría de los refugiados y migrantes citaron como principales motivos para huir de sus países la inseguridad (61%), la falta de empleo o bajos ingresos (72%), y la carencia de acceso a servicios básicos como la sanidad y la educación (34%). Además, 6 de cada 10 tomaron decisiones basadas en información recibida de amigos y familiares, mientras que 1 de cada 2 se informó a través de redes sociales.

En promedio, los refugiados y migrantes pasan cinco días en la selva, enfrentando numerosos peligros y dificultades. El 40% de ellos sufrió malos tratos o abusos, mientras que el 38% fue víctima de robos y estafas. Además, el 14% fue amenazado, intimidado o atacado. Un 32% de los migrantes se sintió profundamente afectado al encontrarse con entre uno y veinte cadáveres a lo largo de su ruta.

Las acciones diferenciadas hacia mujeres, mujeres embarazadas, adolescentes y niñas han permitido que más de 26 mil mujeres accedieran a servicios de salud reproductiva y más de 33 mil mujeres recibieran educación sobre prevención de violencia de género, además de participar en grupos de apoyo psicosocial en ambientes seguros.  Sobre la anticoncepción, la atención obstétrica, el VIH y las infecciones de transmisión sexual.

Conoce los proyectos

ACNUR (Agencia de la ONU para los Refugiados)

En Darién, el ACNUR apoya la respuesta del Gobierno de Panamá en las Estaciones Temporales de Recepción Migratoria (ETRMs) y las comunidades de acogida proporcionando espacios seguros y protección frente a las duras condiciones climáticas, servicios básicos de salud y salud mental, así como proporcionando información sobre los riesgos del viaje. El ACNUR ofrece apoyo legal a las personas con necesidades de protección internacional, remitiendo a las personas que requieren asistencia especializada a las instituciones pertinentes, así como proporcionando información sobre el sistema de asilo en Panamá, ayudando a los necesitados con su solicitud de estatuto de refugiado. El ACNUR también apoya a las comunidades indígenas en Darién, facilitando talleres y programas para fortalecer y promover la cohesión social y la convivencia pacífica.

Confía en el Tucan
Proyecto de ACNUR cuyo objetivo es brindar información confiable sobre los riesgos del cruce de la selva del Darién

UNFPA (Fondo de Población de las Naciones Unidas)

El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Panamá aborda la crisis humanitaria en Darién con un enfoque integral que incluye desarrollo humano, acción humanitaria y construcción de la paz, centrando sus esfuerzos en la salud sexual y reproductiva y la prevención de violencia de género. A través de este enfoque, más de 26 mil mujeres recibieron servicios de salud reproductiva y más de 33 mil se beneficiaron de información sobre prevención de violencia de género. Además, en colaboración con el Ministerio de Salud, el UNFPA inauguró la Casa Materna de Metetí para mejorar los servicios de salud materna y reducir la mortalidad, así como estableció el primer Centro de Atención Integral para sobrevivientes de violencia en Metetí. Entre 2023 y 2024, el proyecto manejó un presupuesto de 568 mil dólares y benefició a más de 59 mil mujeres y niñas, contribuyendo significativamente a salvar vidas.

UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia )

UNICEF se esfuerza por construir sociedades e instituciones resilientes capaces de gestionar situaciones de riesgo y emergencias humanitarias, enfocándose especialmente en proteger los derechos de los niños, niñas y adolescentes, incluidos aquellos en contextos migratorios en Panamá. Desde 2018, UNICEF ha implementado un Plan de Acción Humanitaria para esta población, trabajando en estrecha colaboración con otros organismos internacionales y autoridades locales en sectores prioritarios como agua, higiene, saneamiento, salud y protección en la provincia de Darién. Además, lleva a cabo programas de atención psicosocial, monitorea los flujos migratorios de menores, ofrece asistencia técnica en protocolos de protección infantil y desarrolla iniciativas contra la discriminación y la xenofobia, reforzando la importancia de los derechos de los niños migrantes a través de campañas en redes sociales.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM)

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en coordinación con socios del Sistema de Naciones Unidas y de sociedad civil, contribuye a los esfuerzos del Estado panameño en la respuesta a los movimientos mixtos que ingresan por la selva del Darién, brindando asistencia humanitaria vital a personas migrantes en condiciones de vulnerabilidad en tránsito, a través de la distribución de alimentos y artículos esenciales no alimentarios (NFIs), la prestación de servicios de salud, incluido el apoyo psicosocial y de salud mental, y la entrega de medicamentos y suministros médicos, así como servicios de protección. La OIM también apoya la mejora y rehabilitación de las Estaciones Temporales de Recepción de Migrantes (ETRMs), facilita las actividades de desarrollo de capacidades en materia de Coordinación y Gestión de Campamentos (CCCM, por sus siglas en inglés), y colidera y apoya mecanismos interagenciales e interinstitucionales de coordinación en materia de migración en diferentes niveles.

ONU MUJERES

El proyecto Trayectos de ONU Mujeres se enfoca en empoderar a mujeres afectadas por la crisis de movilidad humana en Centroamérica, donde el flujo sin precedentes de personas se debe a conflictos, cambios climáticos y otros factores. En los últimos quince años, el número de personas en estos flujos ha duplicado, siendo el 48.7% mujeres y niñas, quienes enfrentan riesgos como violencia de género, discriminación y tráfico humano. Con el apoyo del Gobierno de Japón, el proyecto se desarrolla en Costa Rica, Honduras y Panamá entre marzo de 2024 y febrero de 2025. Uno de los principales desafíos es la violencia que enfrentan las mujeres en su trayecto, incluyendo violencia sexual sistematizada y extorsión. El objetivo es que estas mujeres participen en iniciativas de cohesión social y se beneficien de servicios de protección de género. A través del programa, ONU Mujeres trabaja en fortalecer el liderazgo femenino y su acceso igualitario en medio de esta situación de movilidad mixta, alineándose con compromisos globales como la agenda de Mujeres, Paz y Seguridad. Se espera que el proyecto incremente la capacidad de los actores humanitarios para ofrecer servicios de protección de género, aumente el acceso de mujeres, niñas y personas LGBTIQ+ a estos servicios, y fortalezca las alianzas con grupos de mujeres y organismos de las Naciones Unidas. ONU Mujeres está comprometida con proteger y empoderar a mujeres y niñas en situaciones de crisis humanitaria y movilidad humana, asegurando respuestas que consideren sus necesidades específicas y promoviendo su liderazgo y acceso a servicios integrales de protección.

Lanzan proyecto para promover el liderazgo de mujeres migrantes